Rodriguismo
Hace 21 años un comando especial de nuestra organización desarrolla y ejecuta la Operación Vuelo de Justicia, en la que logramos liberar a 4 combatientes Rodriguistas desde la Cárcel de Alta Seguridad y sacarlos fuera del país para protegerlos de la violencia con que actuaban los organismos de seguridad del Gobierno supuestamente democrático que encabezaba entonces la Concertación de Partidos por la Democracia, a través de Eduardo Frei Ruiz-Tagle en la Presidencia. Uno de estos cuatro combatientes es Ricardo Palma Salamanca, juzgado y condenado bajo la Ley Antiterrorista, promulgada durante la Dictadura y que aún sigue vigente en nuestra legislación. Las supuestas declaraciones de Ricardo, cuando fue arrestado en 1992 y que lo habrían inculpado se dan bajo la tortura y la violación de todos sus derechos como detenido, ya que el Estado de Chile solo buscaba el aniquilamiento de los Rodriguistas y los luchadores sociales.

 

En Chile la derecha y la clase dominante de este País durante décadas se han apropiado el derecho de oprimir y juzgar a sus oponentes, principalmente a quienes participaron con determinación en contra la Dictadura. Porque se les presenta la oportunidad de revivir e imponer un lavado de imagen de quienes han querido demostrar una aparente nueva realidad en Chile, basada en una constitución fascista impuesta a sangre y fuego por la Dictadura, creada por el ideólogo nefasto de Jaime Guzmán, convertido actualmente en el caballito de batalla de la derecha, quien desde su posición de poder defendió políticamente el Terrorismo de Estado perpetrado por los aparatos represivos de la Dictadura, justificando asesinatos, torturas, desapariciones forzadas y que hasta ahora está enquistado en el parlamento a través de la carta fundamental, concebida para que nunca más pudiéramos tener una verdadera democracia. 
 
El Gobierno de Chile a través de sus distintas administraciones desde el término de la Dictadura en 1990 y hasta el día de hoy, sigue evitando toda responsabilidad del Terrorismo de Estado que se viene aplicando en contra de nuestro Pueblo desde hace más de 40 años. Han utilizado maniobras y urdido montajes tan oscuros contra quienes luchamos en contra del sistema neoliberal, atacando al FPMR,  a los Rodriguistas y ex cuadros de nuestra organización, como el caso de Enrique Villanueva a quien siendo inocente se le impuso una condena basada en un montaje que nosotros sabemos cómo nace. Siempre estaremos en la mirilla de quienes hoy roban, despojan, se coluden y estafan al país y a nuestro Pueblo. Para ellos guantes de seda. Pero cuando se trata de quienes están en condición de desprotección frente a la injusticia se lanzan como perros persecutores. 
 
La persecución política a luchadores sociales, las supuestas confesiones obtenidas bajo tortura, los montajes para asesinar en total impunidad durante la Dictadura y los montajes que hoy azotan a los luchadores mapuche de Wallmapu en la desbaratada Operación Huracán, dan cuenta de que éstas prácticas que atentan contra los derechos humanos nunca se detuvieron en Chile y le dan un carácter continuista al aparataje represivo heredado de la Dictadura. El Estado de Chile, y los gobiernos de la llamada Centro Izquierda, durante casi treinta años han resguardado los intereses de violadores de Derechos Humanos, verdugos del Pueblo que  mantienen todavía sus grados militares y altas pensiones de retiro, incluso a pesar de estar cumpliendo condenas por hechos que debieron ser tipificados como crímenes de Lesa humanidad, tal como queda establecido por el Derecho Penal Internacional.
 
Las condenas que sufrió Ricardo en Chile hace 26 años debieron ya estar prescritas, pero sabemos que el Poder Judicial en Chile se suma a esta persecución política, instigado por la cacería que ha mantenido la derecha chilena con la UDI a la cabeza y que exige al Gobierno agilizar la solicitud de extradición en su contra, utilizando para ello a la Cancillería como institución del Estado, presente en estos días en Francia por otros motivos que no guardan relación con esta gestión y su caso particular.
 
Los Rodriguistas valoramos los fundamentos oficiales de la justicia francesa, que ha ridiculizado las pretensiones de la UDI y del canciller neoliberal Chileno de querer influir en la decisión del Poder Judicial francés que demuestra que no cede a chantajes políticos y que hoy da garantías de respeto al derecho de las personas a un proceso digno y justo, otorgando a Ricardo un respiro de Libertad.
 
Los Rodriguistas deseamos que le sea otorgado el asilo político solicitado a las autoridades de Francia, por su carácter de combatiente y luchador social en un periodo en que muchos cedieron ante el pacto de la pseudo-democracia y porque tenemos la convicción de que lo que se busca en Chile con su extradición no es y no será nunca una real Justicia.
 
Exigimos que el Estado y el Gobierno de Chile persigan con ahínco y sometan a juicio a verdaderos violadores de derechos humanos que hoy gozan de total impunidad, cientos de militares traidores y civiles que andan escondidos sin dar la cara por crímenes de Lesa Humanidad cometidos en contra de nuestro Pueblo.
 
 
 
Dirección Nacional
Frente Patriótico Manuel Rodríguez

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