Rodriguismo
El Rodriguismo como movimiento histórico se nutre de lo profundo de nuestra tierra: de la lucha de los pueblos originarios contra la dominación, donde destaca el pueblo Mapuche con Lautaro, igualmente encontramos a Tupak Amaru y Tupak Katari, a Zumbi (en Brasil) y las luchas de los pueblos negros esclavos en nuestro continente. La lucha por la independencia con el ideario y programa de los libertadores de la Patria y de América Latina como los Hermanos Carrera, Manuel Rodríguez, Francisco Bilbao, Santiago Arcos, Simón Bolívar llegando hasta Martí. El nacimiento de las ideas libertarias, es decir la lucha de liberación donde encontramos a Zapata, Flores Magón, Sandino, Farabundo Martí, Camilo Torres. El nacimiento del movimiento obrero con el marxismo indoamericano e internacionalista  como José Carlos Mariátegui, Marx, Engels, Lenin, Gramsci. El desarrollo del Movimiento Obrero con Luis E. Recabarren, Clotario Blest, como también el feminismo revolucionario y el ecologismo. La lucha antiimperialista de los pueblos donde destaca Ernesto Guevara entre muchos otros, como de las actuales experiencias Bolivarianas, son todos nutrientes del Rodriguismo. 
El Rodriguismo cobra mayor importancia desde su contenido y forma, justamente porque es la única idea política e ideológica en el país que se define desde la perspectiva y continuidad histórica de Chile, y las organizaciones rodriguistas son los únicos partidos o movimientos que se definen desde esa perspectiva.

 

 

El Rodriguismo es el Marxismo-Leninismo aplicado a la realidad nacional como lo define Raúl Pellegrin, pero habría que agregar que es más que el marxismo-leninismo. El Rodriguismo es una actitud y disposición enraizada en la Identidad Nacional, moldeada  por un sentimiento y racionalidad que se opone a cualquier sometimiento dictatorial o imperial de fuerzas internas o extranjeras sumado al ejemplo de los héroes que han contribuido a la construcción de la patria. El Rodriguismo es la forma como se manifiesta la Patria en la acción política.
El patriotismo como acción de resistencia y de unificación de los pueblos siempre desde su génesis ha estado ligada a los grandes objetivos de libertad. Ese espíritu y voluntad de no someterse jamás a ninguna fuerza opresora imperial o nacional, ha sido la dinámica que ha impulsado a millones de personas, que se enfrentaron a fuerzas superiores en términos políticos y militares que pretendieran y pretenden dominar, explotar, conquistar y oprimir a nuestros pueblos. Ese espíritu de rebeldía movió a las y los patriotas de la primera independencia. Cuando se asumen los intereses de la Patria que son los intereses de las clases explotadas no hay sacrificio que no se esté dispuesto realizar, siempre la disyuntiva para los pueblos es Patria o Muerte.  
La Patria de Ellos y la Nuestra 
En este ámbito también impera la lucha e intereses de clases, lo que denomina en el concepto de patria en los sectores dominante y las burguesías de turno son una serie de contenidos y normas esclerotizadas, que construye un mundo a su imagen y semejanza, eterno e inmodificable, alienación que asume los intereses propios como intereses y necesidades del conjunto de la sociedad, todo esto profundizado y formalizados por las instituciones políticas, jurídicas, culturales y medios de comunicación burgueses «…viene a ser una desvergonzada mentira burguesa…para presentar los intereses de los ladrones como si fuesen intereses del pueblo o de la patria» (Lenin, sofismas de los social chovinistas t. 21, pag.162). Para la burguesía la patria es la propiedad privada y todos los privilegios que eso conlleva. La dominación burguesa actual es la antítesis de la Patria, pues la oligarquía financiera fracción actualmente dominante esta subordinada absolutamente a los intereses imperialistas, es una clase dominante domesticada, paria y por tanto propugna una cultura foránea, imposibilitada de esta manera de reflejar la identidad nacional y el protagonismo de las masas y el movimiento popular. Cultura bastarda que se oculta bajo el ropaje de globalización, concepto que enmascara al imperialismo del siglo XXI. 
Para nosotros en cambio lo fundamental son los ejemplos de las luchas de los pueblos: inquilinos, mapuches, mestizos, criollos, trabajadores, etc. es por eso que aún estamos aquí luchando, sin su historia los revolucionarios no continuarían, su permanencia histórica es nuestra actual existencia, esto sólo es posible porque la Patria sigue viva y la deuda que tenemos con ella también. Ese movimiento mayoritario cada cierto tiempo se sintetiza en sus mejores hijos: Lautaro, Manuel Rodríguez, los hermanos Carreras, Arcos y Bilbao, Luis Emilio Recabarren, Salvador Allende, Miguel Enríquez, Cecilia Magni y Raúl Pellegrin, etc.
El concepto de Patria de los explotados está ligada indisolublemente con la soberanía que debe tener el pueblo sobre los asuntos políticos, sociales y económicos de nuestro país y así mismo en su autoconstrucción como sociedad. Sólo compatibiliza con las grandes transformaciones que buscan una verdadera independencia nacional, que garantice el control por parte de la clase explotadas de los recursos naturales y de nuestra capacidad productiva, enfrentando así el gran capital financiero y al imperialismo ambos enemigos de toda de la humanidad.
La gran burguesía nacional como proyecto ya no existen, por tanto están imposibilitadas y sin voluntad política de constituir un proyecto de desarrollo-nacional, las únicas fuerzas que pueden llevar adelante un proyecto de este tipo son la clase obrera y las fuerzas populares, de esta manera el proyecto estratégico del proletariado el Socialismo incorpora lo nacional, lo nacional se ha vuelto subversivo, en cuanto se enfrenta con los intereses del capital y las políticas imperiales, no es posible avanzar en torno a las medidas nacionales sino a condición de construir el Socialismo. 
La concepción de Patria sólo puede entenderse genuinamente en la medida que está ligada a los intereses estratégicos de la clase, las clases subalternas en general. Estos intereses en común van configurando una cultura y una identidad propia, cuyos elementos a la vez van conformando un destino histórico común de todos los sectores explotados, en ese sentido la patria es también la voluntad irrestricta de constituir nación y sociedad por eso es esencialmente antiimperialista. Por tanto, el patriotismo es aquella acción que busca la implementación de aquella sociedad que muta aquellos intereses por medio de la toma del poder en la institucionalidad dominante, a través de la cual el movimiento popular construye la nueva sociedad socialista. En este sentido la Patria tiene una forma nacional, pero como la identidad y los intereses de las clases explotadas que sobrepasan las fronteras nacionales, también tiene un contenido internacional, por lo cual es tan propio hablar también por ejemplo de la Patria Latinoamericana.
Las Burguesías no tienen Patria
No se puede ser patriota sin ser al mismo tiempo libertario (entendiéndolo como voluntad que se resiste a toda forma de dominación y explotación), el objetivo de separar ambos conceptos y disposiciones de vida y lucha sólo privilegia a los intereses dominantes. La burguesías en este contexto histórico no tienen patria, incluso están imposibilitadas por su agotamiento histórico de constituirlas, su cultura, su identidad, sus contenidos son lacayos, neo colonizados, subordinados, prostituidos. En cambio la clase obrera si no la tiene siempre está en condiciones de constituirla, aquí siempre se olvida que la sentencia de Marx y Engels en el manifiesto Comunista de decir que «los obreros no tienen patria» está seguida de la afirmación que «…el proletariado debe en primer lugar conquistar el poder político, elevarse a la condición de clase nacional, constituirse en nación, todavía nacional, aunque de ninguna manera en el sentido burgués.». La burguesía atrapada en la lógica del capital especulativo desarraigada de la producción constituye  una identidad tan volatizada como las burbujas especulativas que  construye. La imposibilidad de las burguesías de constituir una identidad nacional no sólo es una debilidad ideológica, sino es una debilidad estratégica, es decir, en el futuro la dificultad de transformarse en un sector hegemónico en la sociedad, esto debe ser entendido como parte de la crisis civilizatoria burguesa que vivimos en la actual época.
¡Vamos construyendo nuestra segunda Independencia!
¡Aùn Tenemos Patria Hermanos y hermnas del Mundo!
¡HVOM! 
FPMR

FRENTE PATRIÓTICO MANUEL RODRÍGUEZ